CULTURA INSTITUCIONAL BETHLEMITA

La cultura institucional Bethlemita se funda en el legado espiritual, carismático y apostólico de nuestros fundadores, quienes al contemplar la Encarnación de Cristo manifestada en su nacimiento y pasión, supieron reconocerlo en las circunstancias del ser humano de su época, y a partir de su experiencia evangélica, generaron un lenguaje de amor misericordioso en gestos de acogida, pobreza, caridad, fraternidad, sencillez y alegría, en un compromiso decidido por la promoción humana y con un estilo particular de ser y de actuar.


PRINCIPIOS

  1. Reconocemos el Misterio de la Santísima Trinidad como fundamento de la Fe, en un Dios Creador y Salvador del hombre. (Escuela Católica)
  2. La Encarnación de Cristo manifiestada en su nacimiento y pasión contemplada por el Santo Hermano Pedro de San José Betancur y la Beata Madre María Encarnación Rosal, compromete a la Comunidad Educativa a ser presencia de Dios Amor, Misericordia y Servicio.
  3. La Pastoral Educativa se dinamiza en la relación: Ciencia-Cultura-Evangelio. Así, la Educación Bethlemita ilumina desde la fe las diferentes disciplinas del saber para un proyecto de hombres y mujeres nuevas, creadoras de una sociedad justa y fraterna.
  4. La Educación Bethlemita se fundamenta en la antropología cristiana que concibe a la persona como "ser único e irrepetible", con conciencia de que ha sido creada a imagen y semejanza de Dios, libre, responsable, autónoma como ser "en relación", es decir, fraterna y solidaria, en apertura a los otros como sus hermanos y al mundo que le ha sido entregado para su perfeccionamiento.
  5. La Educación Bethlemita fortalece el sentido eclesial en los miembros de la Comunidad Educativa para que asuman compromisos concretos de servicio a los hermanos y vivan coherentemente su fe en la familia y en la sociedad.
  6. La Educación Bethlemita forma integralmente a los niños y jóvenes mediante un proceso dinámico y coherente, que desarrolla sus potencialidades a nivel personal, social y trascendente.
  7. En la Educación Bethlemita, la proyección a la comunidad se fundamenta en acciones que fortalecen la sensibilidad, la ternura, el cariño, el compromiso, la justicia y la solidaridad hacia las personas más necesitadas.
  8. La Educación ciudadana, fundamentada en el respeto y amor a la persona y en el conocimiento, defensa y promoción de los derechos humanos, compromete a todos los miembros de la Comunidad Educativa en la formación de ciudadanos honestos, justos, democráticos, solidarios y constructores de paz.
  9. La Educación Bethlemita forma para la excelencia académica, por lo tanto, su currículo favorece el uso adecuado de la razón y la inteligencia; el recto juicio, el conocimiento, el rigor conceptual, la investigación y creación artística, como también la interacción entre teoría y práctica.
  10. La Educación Bethlemita forma para una nueva cultura global que privilegia el cuidado y la defensa de la vida en todas sus manifestaciones, la dignidad e igualdad de las personas, el respeto y valoración por la diversidad cultural de los pueblos, la identidad local, nacional y planetaria.
  11. La cultura Institucional Bethlemita se fortalece por la participación libre, autónoma, reflexiva, crítica y democrática; la idoneidad ética y moral; la calidad humana, espiritual y profesional; el sentido de pertenencia y la interacción entre los diferentes miembros de la Comunidad Educativa.
  12. María, "Nuestra Señora de Belén", es modelo de dignidad humana, de salida pronta al servicio hermano y de acogida a toda la humanidad

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